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miércoles, 24 de febrero de 2016

Back To You...










"El único lugar maravilloso
para escribir una historia de amor...

...es el corazón.
Tanto sea con la intensidad
de cada acto de fe con se viva..."


Cuántas veces has deseado
alcanzar las estrellas, acariciarlas
con el suave roce de tus dedos
como si fuesen brisa en el
amplio mar del cielo y de ahí...,
de ahí cuántas veces más te has
dado cuenta que cuando ellos nos invitan
a viajar por el sol, la luna y las estrellas,
te descubres en el mismo universo, en el
de ellos...

Y es que sí, tan imperfecta...
que por mis propias decisiones y mis
propios defectos, me separé del mundo,
porque de pronto te percatas que no cabes
en una sociedad por una forma de ser
o de pensar. 

Yo, por ejemplo, que no acepté el mismo
estilo de vida de las chicas, de ir por la vida
conociendo de hombres, me marginaron o me
marginé y en mi penitencia, el no poder tratar
con nadie, porque sigo pensando que si ante
la mirada de ellos, puede sonreír nuestra niña
interna, saltar, bailar, girar y jugar..., qué más
da no caber en el mundo si ya nos hallamos en
el más bello, el de ellos...






Y sí, tan imperfecta...
Que cuando intentas correr, escapar y huir
del mundo ante la más mínima agresión,
siempre, siempre está ése cálido abrazo...,
sus brazos, con la magia de envolver hasta
quitarte el miedo... y para eso..., para eso,
no se necesita de ninguna experiencia, de
ninguna, sólo dejarse envolver por seguridad
que nos es brindada...

Aunque tengas un defecto congénito en las
cuerdas bucales...

Esconderse del mundo, sí... pero siempre 
vivir en una sola mirada, en la de él...
Y no, para eso no se necesita ir acumulando
experiencias de nada, y qué más si no cabes
en el mundo, cuando el universo mismo es
él...




domingo, 14 de febrero de 2016

Silencio, Calla... Corazón.

Del universo,
no hay constelación más bella
como el cielo de una mirada...

Y de tu mirada, amor,
de tu mirada de la que nunca
me pude escapar y donde
me tienes atrapada, decidí
ser sueño, ése suave sueño
que se interne con el más
sublime suspiro que viaje
acariciando cada vena, arteria,
célula desfragmentándose
al más vasto universo, el tuyo...


Que nunca seré de marcas,
que de la única forma que quiero
ser en ti, es amando cada parte,
rincón, hasta la molécula más
pequeña del universo del amor,
la esencia del átomo...

Y es que tú me miras
y no puedo dejar de caminar
a ti...

Del universo,
no hay constelación más bella
como cada suspiro mío que
se quede por siempre en la
memoria de cada célula tuya...



sábado, 24 de octubre de 2015

Recuerdos...

Qué es la vida sino
un suspiro alado de sueños.

Qué es la vida sino
un mar de lo que forjamos.

Qué es la vida sino
ése camino que anhelamos.

Qué es, sino escribir
en vida nuestros recuerdos...

Y de la vida amor, 
de mi vida..., quiero vestir 
de caricias tu mirada.



Bailar un sueño
la sonrisa del vuelo
vaporoso de mis piernas
desnudas.

Al aire, con el viento
jugando con mi cabello,
mientras me sorprende
tu mirada, ¿recuerdas amor...?

Y terminar dejándome caer
para rodar en aquella pradera
donde al final me encontré
en tu mirada.


Porque si la vida es un sueño
quiero vivir en la realidad
de tu mirada, en ése pedacito
donde sé es eternidad.

Si la vida es un sueño
en la curva de mis hombros
desnudos quiero ser
tu más bello despertar.

Y es que tu mirada
es el lugar más pleno
para escribirte de amor.

Porque, qué es el amor
sino hacer bellos
recuerdos en tu corazón.




lunes, 21 de septiembre de 2015

A través del Cristal...

¿Alguna vez te has detenido a acariciar
la suavidad de la vida que queda impregnada
en un hálito en el cristal...?

Sin reparar, mientras mi mirada se extraviaba
en sueños, anhelos y añoranzas, un latido
cual suspiro se plasmó sobre el cristalino.

Y sin más acaricié sutilmente ése aliento
de vida, ése soplo de sueños...


Una caricia..., acariciar un tenue suspiro,
un momento, un instante, un deseo
y es que, cuánto sentimiento guarda
un latido del corazón.


¿Alguna vez has sentido la eternidad
que habita un suspiro...?

Y es que en un instante de un soplo
de vida hay un eterno momento.


Tan suave, etéreo..., tan tenue el aliento
y tan eterno en un beso.

Cuánto anhelo acaricié en un instante
de querer ser consumida en la
intensidad del huracán de tus besos,
cada aliento de mi vida.

Tan frágil y etéreo un suspiro
y con qué fuerza, en un hálito
se sostienen todos mis sueños.

Si alguna vez mi mirada fue reflejo
de mi corazón, fue en ese momento,
cuando un suspiro se impregnó
en el cristal...


  
En silencio, corazón... 
aún en esta distancia, no sigiles
el "Te Amo".

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Dicen...

Dicen...
Que desde que tú entraste a mi vida dejé de ser yo.
Que me olvidé de toda razón.
Y que sí sé de mí, sólo es para ser en ti.

Y es que sucede,
que tú llegaste con tal descaro y sin permiso
a adueñarte de todo.

Culpan mi inexperiencia, de haber huido siempre.
Se puede escapar de todos,
mas, de la firmeza y determinación de un hombre
no hay huida alguna que valga.

Dicen...
Que mi camino sólo lo gobiernas tú.
Que pareciera decidí ponerme una venda.
Una venda en la que tú me has sujetado.

Que te apoderaste de cada sentido de mi ser.
Y que te he catapultado más allá de un héroe
o un dios mitológico.

Pero cómo no serlo, si en mi realidad
has conquistado todos mis sueños.

Y dicen...
Dicen, que soy culpable de mi enajenación
por no haber querido conocer más experiencias.
Que si hubiera conocido más,
los entendería para que no fueras mi única razón.

Que mi mundo eres tú donde la extraviada soy yo.
Que has absorbido cada parte de mí.
Por mi inexperiencia...

Sí, eso dicen y así me ven.
No tengo lugar en ellos y cada vez me alejo más.
Y es en tus brazos que encuentro mi mundo.



Y yo sólo les miro callada con infinidad de preguntas,
en cuanto explayan cada detalle de su alma
en sus palabras y en su vida.

Y les miro en silencio, en sigilo...
¿Dónde quedaron ellos que anteponen sus propios
caprichos a sus parejas...?
Si vivir una vida de amor trata de lastimar 
a la pareja, no la quiero.

Si perdí la razón porque tú gobiernas
mi mundo, lo prefiero...

Y mientras el mundo dice, yo sólo escucho y sonrío
cada vez que siento el eco de tu voz en mi corazón 
diciéndome que, soy tu impulso más genuino y 
que soy tu corazón...

Y es que sucede que mi camino lo elegí contigo.
Por que fue por ti, que descubrí
toda la magia que existe en el universo de un: "Te Amo..."




sábado, 23 de mayo de 2015

Shhh... ...


Shhh... 
guarda silencio navegante
de altos vuelos,
que de tu gallardía es quien encanta suaves melodías en el palpitar de la bella luna y se haya enamorada de ti...

Shhh... 
mírame amor mío
que de tersas alas blancas he vestido suspiros en cantos, enarbolados en mares desde el nocturno de mi cabello... en mi corazón, tu Noche...


Y deja sirena corazón luna, que lates
y murmuras el suspiro suave
de su amor, dile palpitas
emanas enamorada de él...

Shhh... 
qué son las notas de cristal
sino el conjuro cristalino
del elixir del canto
de tu sirena...

Shhh... 
y qué si las miras,
que sea el mar de la sirena
las notas del embrujo nocturno
reflejo puro del lienzo de la Noche...

Corazón luna, que lates
y murmuras el suspiro suave
de su amor, dile que de tus negros cabellos
emanas enamorada de él...

Shhh...
navegante de grandes vuelos,
que es la Noche, esa sirena en su vaivén
sumergida en la intensidad profunda
del mar azul de la mirada del Astro Rey...

Shhh...
escucha corazón...
desde alguna estrella al final del horizonte,
tu sirena...






martes, 5 de agosto de 2014

La Pequeña Princesita...

Había una vez, una niña que nació en una familia común, como la mayoría de todas las familias, nada especial en la sociedad, pero sí especial para las personas más importantes, sus padres. Y con todo lo común y normal creció, se educó y se formó con la sonrisa y el abrazo de papá y de mamá.

Mamá hacía lo que cualquier madre, atender las labores del hogar, cocinar, zurcir, ver por las tareas de sus hijos, sentarse a estudiar con los pequeños, mientras papá se dedicaba al trabajo y llegar a casa con una sonrisa a pesar del cansancio y, con todo papá y mamá se daban tiempo de jugar con sus tres hijos. Y así creció la pequeña entre su abrazo, desvelos de ambos padres durante las enfermedades y la lectura nocturna antes de dormir, los juegos de la imaginación y los avatares o vicisitudes por los que cruzaban para tener siempre el sustento del hogar.

Cuando la pequeña leía los cuentos que dejaban de tarea, mamá siempre la escuchaba mientras le cepillaba su largo y oscuro cabello: «Sabes hija, los príncipes SÍ existen y lo habrás de reconocer porque será el único que rompa muros y cruce océanos y fronteras por ti». Y de un beso en la frente acostaba a su pequeña.



Pero también la niña creció con la restricción y los «NOES» de papá: 

          «No puedes esto...».

          «No harás aquello...».

          «No fiestas, no reuniones, no excursiones, no pijamadas, no lunadas, NO, NO, NO».

          —Pero, si mis hermanos pueden, por qué yo no. —Porque aun eres muy pequeña para             entender y comprender el mundo.

Aun así, ella creció en su propio mundo, feliz porque estaba rodeada del cariño y del amor de sus padres y de su familia. La vida social no faltaba porque era familiar y aunque sus amigas del colegio sí asistían a sus cumpleaños a pesar de que tampoco entendieran los motivos por los que a ella le eran prohibitivos, no importaba. Además para qué preocuparse en entender cuando en el hogar no hacía falta nada.

Conforme fue creciendo, sus padres le mostraron que sus mejores amigos siempre los tendría en ellos, para cualquier duda, para cualquier situación o simple nimiedad; siempre, siempre serían ellos. No había nada que una amiga de su edad pudiera enseñarle cuando eran de la misma edad. Sólo los adultos y unos cuantos, pero más, sólo sus padres.

Si ellos le decían que su única ocupación debía ser dedicarse al colegio y disfrutar de lo que ellos le daban, lo hacía sin dilema alguno.

De un mundo de felicidad, de pocas preocupaciones y formada y educada en un colegio de mujeres al paso de la universidad y ante sus ojos, novedades; sus padres se hicieron aún más cercanos a ella, pero brindándole la oportunidad de algunas libertades. 

A una nueva etapa también nuevas dudas. Pero tranquila que papá y mamá, sus mejores amigos, siempre estarían con ella o al menos eso pensaba y con esa creencia finalizó sus estudios universitarios, hasta tiempo después que papá tuvo que enfrentar su propio enemigo siendo vencido por él, para no verlo despertar jamás. Se iba para siempre el hombre que le había dado la vida, el que la vio nacer y crecer ante sus ojos, el que le decía: «Mi Princesita». Y es que todas nacemos siendo princesas a la mirada de las personas más importantes de nuestra vida: Nuestros Padres.

Esa partida habría de afectar sus vidas y sí, la vida continúo porque así es, y sin saber cómo ni cuándo y comprendiendo un poco más del mundo, sola se encerró en su propia «Torre más Alta» y así caminó con ella, pues de las decisiones efímeras y equívocas del ser humano se quería alejar y de esta manera escapando y huyendo no permitió que varón alguno se acercara y sin darse cuenta, en ese momento también arribó su propio dragón: «Su Dragón de sus Temores e Incertidumbres», fiel custodio de esa torre y que seguramente No habría Príncipe que pudiera derrotarlo para rescatar a la princesa. Pero tampoco importaba porque qué prisa habría si ella estaba tranquila. Y es que sucede que no necesitamos de torres ni dragones materiales cuando solas nos encerramos, por decisión o convicción, certera o equivocadamente.

Pero en su caso, ella, tras haber vivido el gran amor que había visto de sus padres, decidió guardarse para aquel caballero que llegara a ella. ¿Pero cómo derribas un dragón si ante el mínimo temor aparece custodiando la torre? Tendría que ser muy necio o determinante.

De pronto, un valiente y gran caballero llegado de «Tierras Lejanas» apareció en su vida, nombrándola: «Noche», por el negro de su cabello. Con firme decisión entró en su mundo y al darse cuenta la princesa, también fue determinante, o era él o era ella y, emprendió nuevamente su huida. Porque el latir del Corazón de la Noche, la Luna; lo protegería de ese osado arrogante y soberbio caballero o al menos eso creía...


Esta es la historia de como los príncipes sí existen y sólo lo sabemos y me entenderán quienes hemos crecido con la bondad y el amor paternal, donde no dudo que a ninguna no nos hayan dicho Princesas, nuestros padres. Y al final, reconocerás al Verdadero Príncipe Azul, a ese caballero que siempre se dirige con respeto a las demás mujeres. Porque después de todo, como sea el trato con ellas, lo será contigo.

Y en esta historia, la princesa vive su «Para Siempre y más allá del Final de Todos los Tiempos», con su Príncipe Azul. Yo, sí creo...




TE AMO. Y siempre agradeceré el día que llegaste a mi vida...

Tu Noche... ♥